sábado, 12 de julio de 2008

JOHN LENNON (1940-1980)




EN LA MIRA DE UN PSICOPATA

Por Jesús Iglesias Lerroux

Un hombre aparentemente sereno esperó a que John Lennon bajara de su departamento, en Nueva York, se acercó a él, pronunció su nombre y disparó a quemarropa en cinco ocasiones. Era el 8 de diciembre de 1980.

Mientras la esposa de Lennon, la artista japonesa Yoko Ono, lloraba histéricamente, el músico británico de 40 años alcanzó a exclamar: “Estoy herido... estoy herido...”. Luego dio unos cuantos pasos y cayó al piso, muerto.

Lennon, uno de los gigantes de la música moderna, murió a manos del fotógrafo ambulante David Chapman, de 25 años, quien después de disparar arrojó al suelo el revólver 38 y esperó inmutable su arresto.

Chapman, alto, fornido y de ojos azules, era un psicópata que tenía en la mira, además de Lennon, al comentarista de televisión Johnny Carson, a Elizabeth Taylor, a George Scott, al gobernador de Hawaii, de donde procedía Chapman, a Jacqueline Onassis y a Ronald Reagan, presidente de los Estados Unidos.

La historia de Los Beatles es también la historia de la música moderna, pues fueron John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Star quienes revolucionaron el mundo juvenil e introdujeron una música enteramente nueva y de gran calidad.

El conjunto se caracterizó por su largo pelo, que inmediatamente copiaron millones de adolescentes; por su filosofía, muy particular, y por haber roto con el status que se antojaba caduco y pernicioso. Por todo ello, Los Beatles se constituyeron en el grupo musical más popular, más cotizado y más excitante de que se tenga memoria.

Juntos o separados, Los Beatles aprovecharon su enorme fama para hacer cine, un anhelo que siempre habían alimentado.

Filmaron juntos “El submarino amarillo”, “La noche de un día difícil” y “¡Help!”, cintas musicales rodadas según la temática del Free Cinema. También produjeron y dirigieron para la televisión británica “Mistery Fantastic Tour”.

Ringo Star protagonizó individualmente “Candy”, de Christian Marquand, y “Orgía dorada”, junto a Peter Sellers, entre otras.

En cuanto a John Lennon, su primera experiencia cinematográfica individual fue con “Cómo gané la guerra”, de Richard Lester.

Los escándalos que protagonizaron Lennon y Yoko Ono fueron de antología. Casi al finalizar 1970 editaron por su cuenta y riesgo, y a un costo de 30 mil libras esterlinas, millares de posters con un mensaje pacifista: “La guerra ha terminado”.

Condicional y carismático, la actividad yokolennoniana prendió fuerte en Estados Unidos, París, Roma, Estocolmo, Atenas y Tokio. En fin, en todo el mundo civilizado.

En Europa y en Oriente la pareja dejó una ola de resquemores. Sus mítines antibélicos, su desprecio por el orden establecido, su adicción a las drogas y su particular moral, les granjearon muchos enemigos.

En 1970 Lennon y Yoko provocaron un fenomenal escándalo —el quincuagésimo— cuando aparecieron en la portada de un disco sin más indumentaria que los lentes de John. El disco, claro, se vendió por centenares de miles. Empero, la falta de pudor de la pareja levantó oleadas de protestas a las que ellos, como de costumbre, permanecieron ajenos.

Como final de un periodo ciertamente conflictivo, Lennon y Yoko fijaron su residencia en Nueva York, no sin antes haber solicitado, hasta con humildad, la visa de entrada que tanto se les había negado.

Deshecho el conjunto Los Beatles, con más años y un hijo que cuidar, John Lennon se alejó del escándalo y se dedicó a producir más música inmortal.

Su muerte, a manos de un desequilibrado, constituyó un duelo mundial.

2 comentarios:

Juan José dijo...

Buenas Toño:
Oye, ¿No sería interesante que publicaras aquí algo sobre la muerte de Brandon Lee, el hijo de Bruce Lee?
Entiendo que también él tuvo una muerte poco común y hasta extraña. Debe haber algo al respecto por ahí o quizá ya lo estás publicando y no supe encontrarlo.
¡Saludos! JJ.

Anónimo dijo...

Imagine there's no Heaven
It's easy if you try
And no Hell below us
Above us only sky

Imagine all the people
Living for today
Imagine there's no country
It isn't hard to do

Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
Maybe someday you will join us
And the world will be as one

Imagine no posessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
Or Brotherhood of Man

Imagine all the people
Sharing all the world
You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one

And maybe someday you will join us
And the world will be as one

You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one
Maybe someday you will join us
And the world will be as one...